domingo, 21 de diciembre de 2014

Hotel Carrera

Recuerdo perfecto, que era un día de diciembre, muy frío y helado como hoy, a mis 16 años, mis tíos me invitaron al Hotel Carrera.

Ellos tenían una reunión de trabajo, y mi prima y yo aprovechamos de recorrer ese majestuoso lugar.

La arquitectura un sello, sus salones pulcros y maravillosos, daban cuenta de su título de Patrimonio histórico de Santiago, en los años 1937 y 1940. Una obra que se concretó como parte del proyecto "Barrio Cívico", que presentó el ex ministro de Hacienda Gustavo Ross Santa María, al presidente Arturo Alessandri Palma.

En aquella época se entregó la misión de construir este lujoso edificio a los arquitectos Smith Solar y Smith Miller, padre e hijo respectivamente.

Yo recuerdo sus monumentales murales, en el salón principal, magníficos esbozos de pueblos indígenas, inmensas columnas de mármol. Un día frío de diciembre me apoyaba en el ventanal y miraba las cintas de decoración navideña, como flotaban con el viento. Tenía una vista perfecta del palacio de La Moneda, y un entorno que me trasladaba a un Santiago muy bien cuidado.

Reconocido en Latinoamérica como el hotel más hermoso y tradicional de Chile, su estilo muy nacional, rescataba las glorias remotas: pesadas y lujosas puertas de bronces, ostentosas lámparas de cristal de Bohemia,  bellos tapices que deleitaban a los visitantes. El "Carrera" hacía gala de su "Art Decó" que dejaba de manifiesto la época que había sido construido.
Éste lugar, acogió importantes personas como la Reina Isabel II de Inglaterra, o el Papa Juan Pablo II, Gilbert Becaud, Diego Armando Maradona, Pelé, Alain Delon, Raphael, Jorge Negrete, Luis Miguel, por nombrar sólo algunos.

Los últimos dueños del "Hotel Carrera" fueron el grupo Luksic, quienes vendieron éste hermoso patrimonio en 2005, al Gobierno de Chile, para crear allí una sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, tras 65 años de historia hotelera.

Recuerdo con añoranza cuando desmantelaron el "Carrera", me daba pena y congoja, puesto que era un hotel maravilloso, histórico, 100% chileno, ubicado en el corazón de Santiago, un lugar con identidad propia.

Me quedan los lindos recuerdos, haber recorrido como niña éste lugar subiendo por ascensores junto a mi prima, disfrutando de vistas privilegiadas, de un entorno muy elegante y chileno, un lugar que dejaba claro que nuestro país se podía jactar de hoteles nacionales muy sofisticados.

Estela.

No hay comentarios:

Publicar un comentario