lunes, 9 de febrero de 2015

Restaurant "El Hoyo"

Hace unas semanas atrás fuimos Dani y yo, junto a nuestro amigo Hernán al restaurant "El Hoyo".

Tenía muchas ganas de disfrutar de sus famosos "Terremotos" y la especialidad de la casa: "Lengua de vacuno con papas cocidas".



Este restaurant nace en 1912, cuando Don Benjamín Valenzuela deja su natal pueblito en las cercanías de San Vicente de Tagua Tagua y viaja a Santiago, con la idea fija de iniciar un negocio.

Fue así como este vigoroso chileno se asienta en un Santiago de antaño creciente, rodeado de tranvías, caballos y carretones. Estación Central era famoso por su comercio, gentío y bullicio, características indispensables para que Don Benjamín las aprovechase.
Se instaló en la calle Gorbea y San Vicente, vendiendo carbón, forraje y frutos del país, siendo el ruido de los trenes que entraban y salían de la estación, su gran compañía.

Pronto valoró la cercanía que tenía su tienda, con la Estación Central; y la nueva oportunidad que tendría venderle a los trabajadores ferroviarios diversos alimentos. Partió entonces, con la venta de charqui, huevos cocidos, pipeño y chicha. Así los trabajadores comenzaron a asistir frecuentemente a éste lugar, el cual llamaban "el hoyo" por el desnivel que se producía con los canales que en aquella época transitaban por el lugar.

Con el paso de los años, se incorporó un menú de variados platos criollos, muy sabrosos que se convirtieron en tradición culinaria.

El lugar es muy austero, y te transporta a algún restaurante de pueblo. Ordenamos los clásicos terremotos, los cuales llegaron al poco rato, muy refrescantes y deliciosos.

Luego pedimos una "pichanga" para picar antes del plato principal. Realmente un plato muy sabroso; contenía trocitos de arrollado, lengua, huevo duro, aceitunas y queso.

Y por último ordenamos: Arrollado a lo pobre, costillar con papas fritas y lengua con papas cocidas.


Por fin disfruté la lengua de vacuno con papas cocidas: un manjar, una delicia, un plato suculento. Además pude degustar los otros platos, todos muy deliciosos y abundantes.

Mientras paladeábamos y conversábamos en nuestra mesa, deambulaba por el entorno un caballero, clásico cantor patrio, entonando canciones para amenizar a los comensales. Le pedí que cantara una canción que me fascina, del gran cantante nacional Lucho Barrios: "Mi niña bonita". La cantó como ninguno, con mucho corazón y esfuerzo, que me emocionó hasta las lágrimas.

Fue una tarde realmente maravillosa, que me transportó a la cotidianidad de un Santiago inmemorial, de historia, trabajo, patrimonio y orgullo.


Te invito a que disfrutes de este lugar imperdible. El horario de atención es el siguiente:
Lunes a viernes de 11:00 a 23:00 horas
Sábado de 11:00 a 20:00 horas.
San Vicente 375, esquina Gorbea, Santiago de Chile
Teléfono (+562) 689 0339. También puedes visitar la página: www.elhoyo.cl

Estela

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