lunes, 6 de abril de 2015

Tic tac, tic tac, Relojillo de la muerte

Ayer conversaba con mi abuelita. Yo quería saber como se fabricaba una casa de barro, y ella con su memoria impecable, me describía como realizaba su papá cuartos de barro, para guardar siembras.

Me explicaba todo el procedimiento para fabricar una casa, pero en lo que me quedé atenta, fue cuando me contó sobre un insecto, muy conocido en aquella época, al cual le llamaban el "relojillo de la muerte".

Resulta, que éste insecto era muy temido. Habitaba en las casas de madera y barro, y resultaba ser muy dañino porque roía y perforaba la madera. Anoté todo lo que ella me contó, e investigué de inmediato en libros e internet. Supe que éste insecto era un escarabajo xilófago muy grande, el cual sufre una metamorfosis que parte del huevo, a larva, pupa y adulto. La hembra pone 40 a 60 huevos en la madera, luego las larvas comienzan a perforar la zona más húmeda y blanda de las vigas para luego alimentarse de ella. Entre la fase de larva y escarabajo demora tres años, y durante todo ese tiempo deja inservible la madera.

*Foto extraída de internet.

En plena primavera, cuando logran la etapa adulta, comienzan a producir un ruido muy característico, un sonido de reloj, un "tic tac" interminable, el cual se puede escuchar muy fuerte y claro en pleno silencio de la noche.

Recuerda mi abuelita, que cuando ella tenía diez años de edad, era sabido que el relojillo llamaba a la muerte y a la mala suerte. Se escuchaba mucho en las noches de vigilia, o cuando se estaba acompañando a algún enfermo, agonizante, moribundo, o fallecido. Por esto se le asociaba a mal presagio.

Mi abuelita sólo una vez escucho a este relojillo. Mientras se estaba durmiendo, sintió el horroroso Tic tac, tic tac. Le causó un pavor y susto indescriptible, en plena oscuridad no podía conciliar el sueño, entonces le avisó muy nerviosa a su papá sobre este desafortunado y horrible ruido.

Mi bisabuelo, encontró la solución: llamar a su esposa y seis hijos, para que entre todos pudieran escuchar en las paredes el sitio preciso del "tic tac". Cuando todos acertaron y coincidieron con el lugar, él les pidió que salieran todos afuera y se dispuso a cortar todo el trozo de muralla de barro, en donde pudo encontrar el insecto, le roció alcohol y prendió fuego. Por suerte así logró deshacerse del relojillo, y nunca más volvieron a sentir el ruido de su tic tac.

Y claro, ahora que leo, sé que aquel ruido tan molesto se debe a que el insecto golpea su cabeza a las paredes, para atraer a las hembras. Entonces el tic tac, es presencia segura del Xestobium Rufovillosum (nombre científico del "relojillo de la muerte").

Según mi abuelita, este insecto ya está erradicado de nuestro país, pero yo no estoy tan segura, por lo que averiguaré más sobre este tema.

¿Habías escuchado del relojillo de la muerte?

Estela.

No hay comentarios:

Publicar un comentario